¡Gracias Ego…!

Ahora me descubrí…

eras un reflejo

y creía que eras tú,

especialmente,

cuando mi ego crecía.

Gracias a un espejo

en el que al mirarte,

atrás de ti, divisé

mi cuerpo encubierto

cuando me escondía…

Tu movimiento

me dejó al desnudo

y al tratar de escudarme,

cayó mi miedo

buscando al ego

que se las ingeniaba

para volver a encontrarme.

Ahora me miré en ti,

te sonreí y al reírme,

ambos nos fusionamos.

Un movimiento

amorosamente tierno,

devela en ti,

al noble corazón

que late en mi…

Gracias ego,

espejismo bendito

que me encubrió,

hasta cuando me miré

con profundo Amor…

Categorías: Poesía

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