Amor, es lo que necesito…

Ahora, una niña y un niño crecen atrapados entre la rigidez de la tecnología y a través de ella, intentan descubrir al mundo que no es real… Sucede que en lugar de jugar entre una Naturaleza circular, flexible, tibia, sencilla, natural, parecen adentrarse de tal forma en una máquina fría a la cual se adhieren, porque es quien pasa con ellos todo el día si están de vacación o buena parte de sus horas afuera de la escuela. Y es que, “es más fácil” ser padres, teniendo distraídos a los niños con ese mundo tecno, que los tiene bien calladitos, sin hablar, todo el tiempo abstraídos de lo que es la vida…

El mundo adulto ha de discernir el peligro inminente que esto significa para el desarrollo y crecimiento de la niñez; como para la vida en familia; las relaciones humanas y la evolución espiritual de los Seres que van a ser adultos dentro de pocos años. Permitir que sin madurez emocional, como sin orientación y supervisión, nuestros niños se adentren a esa matriz tan peligrosamente seductora, de juegos que generan adicciones verdaderamente serias, es entregar a nuestros niños a un entrenamiento prematuro para matar a muñecos inicialmente; como para mantenerlos atrapados y sedados a corta edad, con juegos donde se consume y compra compulsivamente; como donde se viola y adiestra para tantos tipos de desviaciones sexuales, exponiéndoles desde su infancia al degenere.

Ahora, gran parte de la niñez es adicta a pasar horas de horas jugando silenciosamente juegos sumamente peligrosos y nosotros los adultos sin responsabilidad, los exponemos a una gama de juegos que les fragmentan. Se aniquila la creatividad, se deteriora la salud mental y emocional y la salud física, pues el sedentarismo crece y la distancia en las relaciones humanas, cada vez es más grande y más familiar se torna, la relación con el mundo robótico, que busca manipular a las mentes puras, desviándolas de sus misiones trascendentes, fragmentándoles de el Amor y sus manifestaciones.

Ahora el mundo adulto tiene una oportunidad de oro para detener la marcha hacia la destrucción de sus hijos… Y es, estrechar los vínculos afectivos, brindando esa cercanía amorosa y guía responsable, para que la niñez y juventud crezca unida a su familia y sienta el Amor, que es tibio y puede contrarrestar la frialdad, de esa matriz que intenta disociar a la niñez de su gran potencial. Ahora, podemos nosotros darle un nuevo giro al mundo, donde el Amor, la Armonía, la Salud y la sana y cercana vida en familia, impulsen a la niñez y juventud, para que puedan ser arquitectos de un mundo donde se afirme todo acto de Vida…

 

 

 

Categorías: Consciencia

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